junio 2, 2017

Los profesionales que necesita México


A principios del mes de mayo, el Foro Económico Mundial publicó el estudio The Future of Jobs (El futuro del trabajo), el cuál predice que se perderán 5 millones de trabajos antes de 2020 en tanto la inteligencia artificial, la robótica, la nanotecnología y otros factores socioeconómicos reemplacen la necesidad de trabajadores humanos.

Nunca como hoy, éste debería ser un tema estratégico en la agenda pública ya que involucra no sólo temas sobre la currícula educativa, sino sobre el desarrollo comercial e industrial de un municipio.

El mismo estudio, señala que los mismos avances tecnológicos también crearán 2,1 millones de nuevos puestos de trabajo, sin embargo llama la atención sobre las habilidades que requerirán esos puestos y que probablemente no tendrán las personas que hoy ocupan puestos administrativos. La mayoría de los nuevos trabajos estarán orientados a áreas más especializadas como la informática, las matemáticas, la arquitectura y la ingeniería.

El plan de desarrollo de un nuevo gobierno, debe poner foco en el tipo de empresas que buscará atraer para que se establezca en su territorio. Esta decisión tendrá un impacto directo sobre los perfiles que podrían comenzar a desarrollar las Universidades y las propias aspiraciones profesionales de su población.

David Deming, profesor asociado de educación y economía en la Universidad de Harvard, dice que las competencias sociales como compartir y negociar serán fundamentales en el futuro. Sostiene que el lugar de trabajo moderno, donde las personas cambian entre diferentes funciones y proyectos, se asemeja en gran medida a las aulas de preescolar, donde aprendemos habilidades sociales como la empatía y la colaboración.

Generar incentivos para que existan un mayor número de profesionistas especializados en Tecnologías de la Información puede ser, al mismo tiempo, un proceso para liberar las gruesas filas de la administración pública y con ello, dar un respiro a sus finanzas.

Con el inicio del nuevo milenio, los bajos costos de producir en países como China, impacto de forma negativa a países como el nuestro. Una década después, dicho valor se diluyó y muchas empresas regresaron a México para aprovechar sus ventajas, como la cercanía geográfica, el personal calificado y mayor estabilidad y certeza.

El factor de especialización podría convertirse en los próximos años en el nuevo elemento que haga mover las inversiones a otras fronteras. Para ello, debemos estar preparados.